Guy Maddin: spiriting

Everyday, Guy Maddin is shooting a short film at the Pompidou Center in Paris.
A small set reproduces a room with a kind of nineteenth century look, two doors, no windows.
People around me are complaining of the lack of visibility.
The configuration of the space could be different, but I think this one achieves to represent the film-making: a large crowd of wires, lights, people, things surrounding the short appearance of actors whose voices and mimics are recorded from very near by cameras and microphones.
Each day they begin by a spiritist session to convoke the souls of the disappeared film that is to be reenacted.
Surprisingly everything is condensed in those five minutes.
Today, Geraldine Chaplin got in trance, in real trance I mean, out of the lights, out of the camera.
Maybe because the whole drama, the whole story, the whole contradictions, the whole resolution are present at once, trembling and ventriloquism are the solely responses available.
Filmmaking seems to be a spiritist session, a very complicated session indeed, to produce out of all the set some rare effects of dramatic life… after life, because we’ll have to wait long for the film to be in theaters.

Über Berlin

Lines

À bout de souffle…

Segundo siglo

Allá, hace dos lustros ya… ¡ay!

Segundo Siglo, aparecía en el cartel. Una de esas rarezas proyectadas dos días en la Cineteca Nacional.

Jorge Bolado, qué loco director, nos dijimos. Nunca apareció el DVD, nunca otra proyección. Tampoco desapareció de la imaginación. Y hoy, hilando a Wagner y a Herzog, de pronto, un enlace, breve, breve: Segundo Siglo

Herzog, ¡por supuesto! Imposible olvidar su película rodada en México en 1970, Auch Zwerge haben klein angefangen …

W a g n e r-Herzog

Tristan und Isolde: au loin… si près…

Ober: Alex Van Wermerdam

Kieslowski

I cannot find in my little film heritage another filmmaker as astonished by things as Kieslowski.
I cannot criticize his films because I am always trapped into some scaleless music, stones, hairs, flutes, stamps or whatever!
The Decalog is perhaps where this is clearer. Everything turns around things: stamps, stones, ropes, photographs, cabs, houses, ice, computers, candles, numbers, christmas trees, bodies…
His films affect me so deeply. I was thinking about it this morning while I looked at the bananas that a mother and her daughter were eating on the subway:
everything was in the bananas
both of them were holding a banana: solidarity
the smell was holding us all
the time settled on the chewing lapse
they laughed when simulating the act of throwing the banana’s skins.
But make no mistakes: above all, things are things, not signs, not symbols. The stones are stones and they fall as only stones do, and they brake other things as only stones do, and they do what they do…
I care about things. I’ve always done. That is the reason I love Kieslowski’s films. They absorb me: the bubbles in the spaghetti sauce, the white traces of the soap in the hands, the abandoned hairs on a chair, the ears of a plastic bag, the light switch…

Bruegel

Il faut que je le dise, tellement déçu… Un autre jour…

Genesis

On his first school day he was publicly denigrated by a professor in the church and thereafter beaten by the kids for three long years. Then he said Two choices: being what they want me to be or not… guess what? On the next sequence, he is wearing, ironically, a leather jacket and a Hitler’s mustache. Genesis P-Orridge, in The Ballad of Genesis and Lady Jay (Marie Losier, 2011).

Guy Maddin: mad-ding

Tarr

No, no. No reseñarás Satantango (Bela Tarr 1994). Siete horas, dos intermedios, en el Centro Pompidou. Un film lluvioso. Desde ayer cae, en blanco y negro. Ocultaste a tu interlocutora la locura: esa vida es parte de tu película. Porque en el diluvio, dirás al oído de tu amante toda la noche que son todas las noches: esa campana, esa tierra, ese veneno, ese pan, ese misterio, ese camino, ese lodo, esa ventana, esos planetas, esos prismáticos, esos ladrillos, ese acordeón, esa neblina, ese frío… todos míos, todos. Y soñarás sus muslos fríos empaparte y te crecerán árboles y morirás de risa, bailando.

Yesterday, I watched this amazing movie in Beaubourg. I met a girl, a film-maker. I miss dancing

Today I went to the movie theater… It rained, as in a Bela Tarr film

Carnal

(Jan Svankmajer, 1989)

Adios compañero…

Bruno Ganz y Peter Falk (1927-2011)
Las Alas del Deseo (Wenders 1987)

José Luis Guerín, mareando

Jean-Luc Godard: cine

Room 666, Wim Wenders, 1982

Liberté

La película más reciente de Tony Gatlif, Liberté, historia sucesos alrededor de la medida adoptada por el gobierno francés en 1943 contra los gitanos: prohibición de circulación, detención en campos de concentración, etc… ¿Llegará pronto a Barcelona?

Charles Burnett…

ídem

Charles Burnett


Charles Burnett, Killer of Sheep (1977)

Shave ‘em Dry Blues


por Lucille Bogan (1897 – 1948)

En la serie The Blues de la televisora pública de Estados Unidos PBS, hay una rareza —a agregar a la marginalidad cultural de lo público y del jazz y del blues en ese país— llamada Warming by the Devil’s Fire del cineasta afroamericano Charles Burnett. Es imposible hacerse con algún largometraje suyo en España como lo es verlo en internet. Es como el borde de la hoja más allá del margen. Pero contemplar por el umbral dos minutos de Sheep’s Killer o La boda de mi hermano es percatarse de su interés… justo como el documental que menciono, afortunadamente disponible aquí. Documento sobre el blues surgiendo entre la complejidad de la pobreza extrema americana, cultura, simplemente. Cultura, y sus aristas. Por ejemplo, las variaciones líricas hacia lo sexual, de Lucille Bogan:

I got nipples on my titties, big as the end of my thumb,
I got somethin’ between my legs’ll make a dead man come,
Oh daddy, baby won’t you shave ‘em dry?…

El hombre y la cámara

Cartel original. Fuente: Wikipedia

Participar del Hombre con una cámara de cine acompañado de la música de Cinematic Orchestra es más de lo que pretendía Dziga Vertov, una experiencia cinemática, es… Ocurre frente a los ojos, frente a los oídos. Autotecnobiografía: cómo el hombre y la máquina van juntos por el sueño soviético industrializado y lo transportan a las salas de cine de 1929 y ahora a cualquier rincón del planeta con internet… nada hay entonces que no haya hasta hace muy pocos años en el cine… incluso el sueño automatizador de la técnica fílmica pretendido por Lars Von Trier…

Dziga Vertov, 1929. Música de Cinematic Orchestra, 1993.

El azar

Krzysztof Kieslowski, "El azar", 1981

“Todos tienen la libertad de tener miedo.”

En El azar, todo Kieslowski.
Kieslowski, modo condicional-hipotético: ¿y si…?
Kieslowski, La comedia humana, Balzac: personajes recurrentes que se cruzan
Kieslowski, encuadre y enfoque: la historia se hace siguiendo con lupa a este y a este otro
Kieslowski, la real virtualidad, o el texto y su deconstrucción: la realidad son las vidas posibles
Kieslowski, la moral y la política: escoge, decide, te escogen, te deciden
Kieslowski, la poesía, la metáfora, Kieslowski, los objetos viven.

Desequilibrio

Babel (Alejandro González Iñárritu, 2006)

El cartel lo anticipa: en medio, un gran título vertical; dos estrellas centrales anglosféricas en portrait; el rostro de dos actores secundarios periféricos; terceramente unos alejados niños sobre un fondo paisajístico. Veamos,

Babel, evocador título reducido a la existencia de etnias: ningún guiño a la arrogante construcción de la ‘puerta de dios’, a la raza humana toda congregada, al castigo, al abandono, a la dispersión, ¡a las lenguas!… Sino,

Lugares comunes: situaciones y escenarios Lonely Planet de turismo etno-exótico. O sea, sin rebasar el nivel de

Cliché: bucólica ranchería marroquí; interior de casa gringa; las luces de Tokio; ranchería mexicana; pueblito marroquí; depa japonés. Pero,

También repartición prejuiciosa-xenófoba-machista de papeles en oposición: imbéciles niños marroquíes victimarios, imbécil sirvienta-niñera mexicana mojada victimaria, niñas exhibicionistas (y “putas”) japonesa y marroquí, bonitos occidentales protagonistas hollywoodienses víctimas de la imbecilidad reinante allá en esos países del tercer mundo, aunque, eso sí, comprensivos con los autóctonos-menores-de-edad:

A1. En Marruecos, después ver a su hermana desnuda, el más-turbante niñito y su hermano se ponen a disparar a un autobús para probar el rifle que su padre ha comprado y les ha confiado para proteger al rebaño de los chacales.

B1. La sirvienta mojada se lleva en el coche de su sobrino a los niñitos güeros de Estados Unidos a México porque no puede cancelar la boda de su hijo a pesar de que los padres se lo piden.

C1. La pareja de turistas gringos pide cous-cous y sufre constantemente por… algo… hasta que una bala le sale sangre a ella y detienen el aut-urist lleno de jubilados.

D1. La grose(x)ra adolescente sordomuda japonesa es expulsada de volleyball y llevada, por su recien viudo padre afligido que no emite palabra, a un restaurant juvenil para que protegida por sus amigas enseñe su púbis a desconocidos chavales.

A2. Los niños ocultan todo y descubren en la cena por su padre que han matado a una americana.

B2.  La sirvienta, su sobrino, el niño y la niña cruzan la frontera hacia el folklore salvaje campesino mata-gallinas.

C2. A regañadientes los jubilados aceptan llevar a la herida al pueblo del guía mentiroso que dirá que después de que la han cosido que se pondrá bien a pesar de la opinión del médico.

D2. Ahora rechazada por el dentista al que ha forzado a meterle mano, la japonesa conoce y desea a un policía que busca a su padre.

A3. La verdad estalla en casa: puta, voyeur y asesinos.

B3. En el baile del casamiento los niños juegan y la nana es ligada por un viudito mientras el sobrino dispara al aire.

C3. Víctimas incluso de los desesperados turistas desconfiados que quieren abandonarlos, se dejan cuidar por los lugareños y la lastimada ¡ay! hasta se fuma la mota que le ofrece la viejita.

D3. Típicas secuencias drogadas de whiskey, pastillas, jovencitos jugando, riendo, bailando en discoteca de la que huye la japonesa cuando le bajan el galán, hasta que llega caminando a casa: “me comunica con el detective…”

A4. La policía descubre que el rifle fue vendido al revendedor por un cazador japonés y en la persecución-tiroteo matan a uno de los niños contraatacantes que no entiende que no le van a hacer daño.

B4. El sobrino lelo huye de la frontera en el coche de repente para que no le detecten las chelas y vinos que se ha bebido y bota a su tía niños y una lámpara en medio del desierto para seguir su carrera.

C4. Que no, que sí, que siempre no vendrá la ambulancia a buscar a la chica herida, “this is your fucked up country”, golpea el gringo a otro turista y el autobús finalmente huye.

Etcétera…