

Babel (Alejandro González Iñárritu, 2006)
El cartel lo anticipa: en medio, un gran título vertical; dos estrellas centrales anglosféricas en portrait; el rostro de dos actores secundarios periféricos; terceramente unos alejados niños sobre un fondo paisajístico. Veamos,
Babel, evocador título reducido a la existencia de etnias: ningún guiño a la arrogante construcción de la ‘puerta de dios’, a la raza humana toda congregada, al castigo, al abandono, a la dispersión, ¡a las lenguas!… Sino,
Lugares comunes: situaciones y escenarios Lonely Planet de turismo etno-exótico. O sea, sin rebasar el nivel de
Cliché: bucólica ranchería marroquí; interior de casa gringa; las luces de Tokio; ranchería mexicana; pueblito marroquí; depa japonés. Pero,
También repartición prejuiciosa-xenófoba-machista de papeles en oposición: imbéciles niños marroquíes victimarios, imbécil sirvienta-niñera mexicana mojada victimaria, niñas exhibicionistas (y “putas”) japonesa y marroquí, bonitos occidentales protagonistas hollywoodienses víctimas de la imbecilidad reinante allá en esos países del tercer mundo, aunque, eso sí, comprensivos con los autóctonos-menores-de-edad:
A1. En Marruecos, después ver a su hermana desnuda, el más-turbante niñito y su hermano se ponen a disparar a un autobús para probar el rifle que su padre ha comprado y les ha confiado para proteger al rebaño de los chacales.
B1. La sirvienta mojada se lleva en el coche de su sobrino a los niñitos güeros de Estados Unidos a México porque no puede cancelar la boda de su hijo a pesar de que los padres se lo piden.
C1. La pareja de turistas gringos pide cous-cous y sufre constantemente por… algo… hasta que una bala le sale sangre a ella y detienen el aut-urist lleno de jubilados.
D1. La grose(x)ra adolescente sordomuda japonesa es expulsada de volleyball y llevada, por su recien viudo padre afligido que no emite palabra, a un restaurant juvenil para que protegida por sus amigas enseñe su púbis a desconocidos chavales.
A2. Los niños ocultan todo y descubren en la cena por su padre que han matado a una americana.
B2. La sirvienta, su sobrino, el niño y la niña cruzan la frontera hacia el folklore salvaje campesino mata-gallinas.
C2. A regañadientes los jubilados aceptan llevar a la herida al pueblo del guía mentiroso que dirá que después de que la han cosido que se pondrá bien a pesar de la opinión del médico.
D2. Ahora rechazada por el dentista al que ha forzado a meterle mano, la japonesa conoce y desea a un policía que busca a su padre.
A3. La verdad estalla en casa: puta, voyeur y asesinos.
B3. En el baile del casamiento los niños juegan y la nana es ligada por un viudito mientras el sobrino dispara al aire.
C3. Víctimas incluso de los desesperados turistas desconfiados que quieren abandonarlos, se dejan cuidar por los lugareños y la lastimada ¡ay! hasta se fuma la mota que le ofrece la viejita.
D3. Típicas secuencias drogadas de whiskey, pastillas, jovencitos jugando, riendo, bailando en discoteca de la que huye la japonesa cuando le bajan el galán, hasta que llega caminando a casa: “me comunica con el detective…”
A4. La policía descubre que el rifle fue vendido al revendedor por un cazador japonés y en la persecución-tiroteo matan a uno de los niños contraatacantes que no entiende que no le van a hacer daño.
B4. El sobrino lelo huye de la frontera en el coche de repente para que no le detecten las chelas y vinos que se ha bebido y bota a su tía niños y una lámpara en medio del desierto para seguir su carrera.
C4. Que no, que sí, que siempre no vendrá la ambulancia a buscar a la chica herida, “this is your fucked up country”, golpea el gringo a otro turista y el autobús finalmente huye.
Etcétera…
Últimos comentarios: